viernes, 19 de septiembre de 2008

Recursos mnemotécnicos para aprenderse mi nombre

Q. A. + i = Kuámasi

Kua + i = Kuámasi

Ku. ama. Sí = Kuámasi

Q. am. Así = Kuámasi

jueves, 6 de marzo de 2008

El Prof. Omar González Ñáñez (mi papá), me explica más acerca de mi nombre

Hoy estuve con mi progenitor, el Prof. Omar González Ñáñez, no sólo fue partícipe en escoger mi nombre sino que además ha escrito varios libros acerca de la mitología Warekena, así que aprovecharé de hacerle algunas preguntas sobre mi nombre para completar el post anterior con el experto en la materia:

Kuámasi: ¿De dónde viene mi nombre, Papá?

Papá: Wamudana es el proto-creador de todos los pueblos maipure-arawakos, su origen fue en una piedra raudal, Jípana, ubicada en el Río Aiarí, en el noroeste amazónico del Brasil. Él está en el séptimo cielo según la mitología de estos pueblos, ya no está en Jípana, lugar donde él inició la creación.

Kuámasi: ¿Y qué tiene que ver Wamudana con el Kuwai?

Papá: Uno de los hijos de Wamudana es el Kuwai (el primer ser humano) que quedó en la tierra como el héroe cultural junto con la primera mujer llamada Amaruyawa. Ellos y el primer brujo, llamado Dzuuli, ayudaron al proto-creador a continuar la creación en Jípana

Kuámasi: ¿Es Jípana la Tierra?

Wamudana: Es el primer mundo, estaba en el subsuelo, no había ni agua, después vino el río y el agua, hoy en día es un raudal. Los primeros seres humanos fueron jalados por el pelo por Wamudana y su tropa y fueron extraídos desde buracos u hoyos en parejas de hombre y mujer.

Kuámasi: ¿Cuál tropa?

Papá: Iñápirrikuli (Napiruli), Kúwai, Amaruyáwa (Ámarru) y Dzuuli (El Primer Brujo) fueron creados por Wamúdana.

Kuámasi: ¿Y el Kuámasi?

Papá: El Kuámasi, para los Warekena, es la piel del Kuwai. Resulta que Napiruli preñó con su pensamiento a Amaruyawa, y de ahí nació el Kuwai. Kuámasi es el hijo del Kuwai con Puméyawa. Puméyawa es una diosa, dueña de los perfumes.

Kuámasi: ¿Pero cómo nace el Kuámasi? ¿Cómo es esa historia?

Papá: Bueno, te acabo de dar una actualización que nisiquiera tiene mi libro de mitología Warekena, yo te estoy echando el cuento PanArawako, es la mitología primigenia, pero si quieres léete la historia sobre la Puméyawa que está en este libro (me da su libro) y ahí sale la historia que tú conoces, la de los Warekena.

Kuámasi: Leeré el libro, siempre se sacan más detalles.

Papá: ¡Chamo, vámonos! Tengo hambre.

En el carro...

Kuámasi: Bueno, pá, creo que tengo que leer entonces la actualización porque yo recuerdo algo que me contó Julio Yavina (Warekena amigo de la familia) de niño, en Puerto Ayacucho sobre el mito del Kuámasi y era algo diferente.

Papá: Seguramente te estaba ocultando algo.

Kuámasi: ¿Porque no estaba iniciado?

Papá: Porque no estabas iniciado. Estaba parafraseando algo pero igual cambió detalles para no contártelo todo.

Kuámasi: Una cosa recuerdo, que mataron a la Puméyawa y el feto del Kuámasi cayó al agua y se lo tragó una tonina.

Papá: No tengo nada de eso registrado, es raro, porque el Kuámasi se convirtió en una raya, una mantarraya, y el que estuvo escondido fue el Kuwai. Pero como te digo, te di la versión más actualizada del mito. Cuando escribí el libro no había ido hasta Brasil.

Kuámasi: Yo quiero ir a Brasil, a donde comenzó la creación, a Jípana.

Papá: Bueno hijo, vamos, al llegar a casa de tu abuela esta tarde te mando un correo con el libro que me van publicar con el mito actualizado.

Kuámasi: el PanArawako.

Papá: ¡Ese mismo, chamo! ¿Qué habrá pasado con esos locos que no me lo han publicado? Tengo que llamarlos.


Llegamos a Plaza Venezuela y mi padre tomó el metro hasta Catia, iba a casa de mi abuela. Yo tengo que ponerme a leer lo que me mandó mi padre por correo. La historia es mucho más compleja y hay que investigar más sobre el origen de mi nombre y del Universo.


Nota: debo aclarar que incluso mi padre, que por razones de su profesión da detalles de la mitología, hay cosas que no se pueden decir y que sólo se saben cuando se hace el ritual de iniciación. Así que respetando la ideología Warekena, es posible que se cambien algunos detalles.

miércoles, 20 de febrero de 2008

De dónde viene mi nombre...

Empezaré respondiendo la pregunta más obvia y que me han hecho toda mi vida: ¿En serio te llamas así?
(A continuación elaboraré una entrevista que nunca se efectuó que recrea la duda suscitada ante mi particular nombre)

***

X: ¿En serio te llamas así?

K: Sí, me llamo Kuámasi.

X: ¿Cómo se pronuncia?

K: Kuámasi, con acento en la primera "a", es una palabra esdrújula

X: ¿Y cómo se escribe?

K: Con "K" de Kilo o Koala, Kuámasi, "i" latina al final, eso sí.

X: ¿Y de dónde viene el nombre?

K: Bueno, ¿quieres la historia corta o la larga?

X: La larga, por favor.

K: Ok, pues, mis padres son antropólogos

X: ¿Ambos?

K: Sí, los dos

X: ¡Guao! Es decir, que se conocieron en la Universidad, ¿no?

K: De hecho, mi papá le daba clases a mi mamá. Continúo...

X: Sí, por favor.

K: Ok, mi padre es etnolingüista e indigenista, y trabajó muchos años en el Amazonas venezolano, estudiando y escribiendo sobre la mitohistoria de la etnia Warekena. Se escribe con "w"

X: O sea, ¿que tu nombre es Warekena?

K: Exactamente, pero fíjate, el Kuámasi es un personaje mito-histórico

X: ¡Es decir que sí existió!

K: Te lo explico de otra manera para que veas la responsabilidad de llamarme así. Kuámasi es una palabra compuesta: Kuwai, que es el creador; e Imasi, que significa piel, literalmente quiere decir, La piel del Kuwai, metafóricamente quiere decir, El hijo del Creador. Algo así como González quiere decir "hijo de Gonzalo"

X: O sea que tu nombre es algo así como Jesucristo pero de los indígenas (risas)

K: Algo así, aunque no es tan gracioso, como te digo, es mucha responsabilidad llamarse así. De pequeño no me gustaba para nada mi nombre, me fastidiaban mucho y me ponían muchos sobrenombres.

X: ¿En serio?

K: Sí, bueno, siguen haciendo chistes con mi nombre, pero ahora estoy acostumbrado, de hecho, menos mal que me llamo así y no de otra manera. Por ejemplo, es facilísimo abrirte una nueva cuenta de correo y es divertidísimo cuando das tus datos a un policía.

X: ¿Y que sobrenombres te han puesto?

K: Son muchísimos, ahora que me preguntas, los estoy archivando y clasificando para publicar algo con eso.

X: ¿Y de qué te sirve eso?

K: Pues, la verdad, de nada, pero se me hace divertido. ¡Las cosas que se le ocurre a la gente! El último en ponerme más sobrenombres originales fue mi amigo Miguel Hidalgo Prince, sigue fajándose a ver que inventa, ese loco. Es un genio, deberías ver su blog: El ocio según Miguel

X: Ya me meto. Oye, y gracias por la explicación.

K: De nada (risas) pero creo que igual te eché la versión corta, porque en la larga me extiendo con el mito del Kuámasi, que es además un oso en el mundo real.

X: ¿Cómo que un oso?

K: Sí, hay un oso que le llaman Kuámasi o Kuamati, en Baré, otro idioma indígena, pero eso es parte de la versión larga.

X: Vale, igual gracias por la explicación.

K: No vale, de nada, esto también me sirve de copy-paste para cuando me pregunten por ahí por qué me llamo así.

***

Próximo post: continúa la historia de la versión larga.

Mi Tumblr, que lo actualizo más que el Blogger